La empleada digital
Cuéntanos qué te roba tiempo. Nosotros lo montamos y lo mantenemos.
No es una herramienta que tengas que aprender. Nos dices el proceso con tus palabras, lo construimos, lo ensayamos delante de ti y a partir de ahí trabaja solo. Cuota fija. No pagas hasta que funciona.
Ocho preguntas, tres minutos. Al terminar verás cuánto te cuesta al mes seguir haciéndolo a mano.
Un proceso, de principio a fin
Esto es lo que compras: un disparador, unos pasos y un resultado. Escrito en una ficha que apruebas antes de que nada se ponga en marcha.
Ejemplo real: el recordatorio de citas. Ver la ficha completa.
Procesos que ya sabemos montar
Si el tuyo se parece a alguno, ya sabes lo que te vas a encontrar. Y si no se parece a ninguno, cuéntanoslo igual: se diseña a medida.
Peluquerías
Recordar la cita por WhatsApp el día antes
Las faltas sin avisar son el agujero más caro de una agenda: el hueco no se rellena y nadie se entera hasta que pasa.
Talleres
Perseguir el presupuesto que nadie contesta
El presupuesto enviado y sin respuesta se muere de silencio, y volver a llamar es justo lo que nunca hay tiempo de hacer.
Cualquier negocio con una asesoría detrás
Que las facturas lleguen solas a la gestoría
El día 1 de cada mes empieza la misma persecución: buscar facturas en el correo, renombrarlas y mandarlas.
Tres promesas que puedes cobrarte
No pagas hasta que funciona
La cuota no empieza el día que firmas: empieza el día que tu proceso hace su primer trabajo de verdad y lo comprobamos.
Si no te ahorra, no lo pagas
Si dos meses seguidos el ahorro medido queda por debajo de la cuota, el mes siguiente te sale gratis. Con la cuenta a la vista.
Te vas cuando quieras
Sin permanencia y sin llamadas de retención. Un clic, y tus datos se borran a los treinta días.
¿Cuánto te cuesta hacerlo a mano?
Contesta ocho preguntas y te lo decimos con tus números, antes de pedirte nada.