Ejemplos
Procesos que ya sabemos montar
Cada ficha dice lo mismo que verías si lo contrataras: qué lo dispara, qué pasos da, con qué se conecta y —esto es lo importante— qué no hace.
Peluquerías
Recordar la cita por WhatsApp el día antes
Las faltas sin avisar son el agujero más caro de una agenda: el hueco no se rellena y nadie se entera hasta que pasa.
Talleres
Perseguir el presupuesto que nadie contesta
El presupuesto enviado y sin respuesta se muere de silencio, y volver a llamar es justo lo que nunca hay tiempo de hacer.
Cualquier negocio con una asesoría detrás
Que las facturas lleguen solas a la gestoría
El día 1 de cada mes empieza la misma persecución: buscar facturas en el correo, renombrarlas y mandarlas.
Servicios B2B
Reclamar lo que está vencido, sin quedar mal
Reclamar incomoda, así que se retrasa. Y cuanto más se retrasa, más incómodo es.
Inmobiliarias
Contestar al que pregunta en menos de un minuto
Quien rellena un formulario está preguntando a otros tres a la vez. Contesta primero o no contestes.
Cualquiera que dirija y no quiera abrir cinco programas
El lunes a las ocho, cómo va el negocio
La información existe, pero está repartida en sitios que no abres los lunes a las ocho.
¿El tuyo no está? Mejor: estos son ejemplos, no un catálogo cerrado. Cuéntanos el tuyo y te decimos si se puede, cuánto ahorraría y qué costaría, antes de que pagues nada. Cuéntanoslo aquí.